3 nov. 2008

"Arthur Bispo do Rosario [...] vivió en el manicomio de Río de Janeiro. Allí, los siete ángeles azules le transmitieron la orden divina: Dios le mandó hacer un inventario general del mundo.

Monumental era la misión encomendada. Arthur trabajó noche y día, cada día, cada noche, hasta que en el invierno de 1989, cuando estaba en plena tarea, la muerte lo agarró de los pelos y se lo llevó. El inventario del mundo, inconcluso..."



Inventario General del Mundo
Espejos, Eduardo Galeano