8 jul. 2013

¿Por qué nos gustan tanto los mapas?

Mapa mundial de consumo de alcohol entre personas de más de 15 años (Fuente OMS).

Ya sea en forma de mapas en papel, como mapas digitales, datos de un SIG en pantalla o como imágenes servidas por un Servicio Web de Mapas, la cartografía nos encanta, nos fascina y embarga nuestra mente.

¿Por qué será? Creo que no hay una respuesta sencilla, pero hay muchos aspectos que contribuyen a esa fascinación. Quizás porque permite obtener una cantidad enorme de información de un solo golpe de vista, proporciona un sensación casi de descubrimiento, de iluminación, de epifanía, al darnos la solución a una pregunta compleja casi instantáneamente. Porque sustituye una lista tremenda y farragosa de datos, difícil de interpretar y recordar, por una imagen que se graba en nuestra memoria y nos ofrece conclusiones. El cerebro procesa más rápidamente las imágenes que los datos y siempre se recuerdan mejor. O porque nos deja una vaga sensación inconsciente de haber visto el mundo, la realidad a través de una ventana y desde un punto de vista omnisciente.

Por todo eso, los mapas nos encantan. Aquí podemos ver dos ejemplos:

  • Un mapa mundial, elaborado por la Organización Mundial de la Salud, que muestra por países el consumo medio anual de alcohol en litros por persona, para mayores de 15 años, con datos de los años 2003 a 2005. Podemos ver que beber alcohol es un hábito muy arraigado en Europa y la antigua URSS, algo menos en el continente americano y Australia, y muy poco en el resto de Asia y África. Las cifras más altas se dan en Moldavia y República Checa. Para hacernos una idea del problema, baste decir que en los países de la antigua URSS uno de cada cinco hombres muere por efecto del alcohol. (Fuente The Economist). 

Mapa mundial de concentración de especies de mamíferos, aves y anfibios (Fuente U. de Carolina del Norte).
  • El mapa global para la conservación de las especies confeccionado por la Universidad de Carolina del Norte. Muestra mediante una escala cromática la concentración de mamíferos, aves y anfibios, con datos de mucha más calidad que en otras ocasiones. Se ha utilizado para estudiar la intersección de las zonas de densidad más alta con las áreas protegidas. Aquí podemos ver la enorme riqueza existente en la Amazonía, y que Centroamérica, Suramérica, el África subsahariana y el Sudeste asiático, son las regiones clave. (Fuente ABC). 

Publicado por Antonio F. Rodríguez