17 mar. 2016

Internet de las cosas y terremotos



Cada vez estamos más inmersos en las tecnologías de vanguardia y éstas pasan, por ejemplo, por el modelo de «Internet de la Cosas», Internet of things (IoT). Es indudable el impacto que va a suponer en nuestra vida cotidiana la publicación de datos de sensores, tanto en lo humano, como en lo hogareño, personal, urbano o social. Muchos de ellos tendrán coordenadas fijas, pero otros no. Los sensores instalados en plataformas móviles dotados con GPS supondrán un transformación sustancial de cómo ver e interactuar con el medio: medio ambiente, medio social, medio urbano, etc.
   
Eso nos va a dar a los cartógrafos un papel de gran relevancia en la gestión del  posicionamiento de esas ubicaciones en un ámbito local, regional o global. Los sensores portados por humanos (human ported, lo acabo de acuñar)  van a ser también de gran relevancia ya que llegarán donde otras plataforma móviles (como los vehículos) no llegan. Ese es el caso de la aplicación que os quiero mostrar hoy y en la que podéis profundizar en el siguiente enlace de la Universidad de California en Berkeley (EE. UU.):

Como podréis leer, científicos de Berkeley han lanzado una aplicación gratuita para Android (iPhone próximamente), que se nutre de la capacidad de un teléfono inteligente para registrar los temblores de tierra que origina un terremoto. El objetivo es crear una red de detección sísmica en todo el mundo que, con el tiempo, podría advertir a los usuarios de las inminentes sacudidas de terremotos cercanos. La aplicación, llamada MyShake, está disponible en la tienda Google Play y se ejecuta en el fondo del dispositivo, consumiendo poca energía, de modo que los acelerómetros que nuestros teléfonos llevan instalados puedan grabar el movimiento de agitación local a cualquier hora del día o de la noche.


La aplicación sólo recoge la información de los acelerómetros, la analiza y, si se ajusta al perfil de vibración de un seísmo, la transmite con las coordenadas GPS del móvil a un laboratorio, en este caso al Laboratorio Sismológico deBerkeley, para su análisis. Una vez que hay un número suficiente de personas que la están utilizando y los errores se resuelvan rápidamente, los sismólogos de la UC Berkeley planean usar los datos para advertir a la gente cercana al foco sísmico localizado de que existe riego de un terremoto en su posición. Ya se ha hecho alguna experiencia y parece que se puede avisar con 40 segundos de antelación.

 
Se trata de que los que estén sufriendo o simplemente sintiendo un terremoto sean capaces de poner en tiempo real las medidas de los temblores sísmicos captados pos sus sensores de mano (handsensors) a disposición de los organismos dedicados al cálculo de los parámetros sísmicos focales correspondientes, para su distribución y utilización en lo que se llama alerta temprana (early warning). 

En un mundo globalizado, cada vez más interoperable y con acceso libre a gran cantidad de datos abiertos, se está poniendo a disposición pública una fuente de información añadida a las ya conocidas redes sísmicas, de mayor o menor ámbito. Se añade la riqueza de la información posicional y de los datos enviados rápidamente, lo que le da una mayor visibilidad al movimiento sísmico y una mayor exactitud al cálculo de los parámetros focales y del valor de la magnitud según la escala de Richter.

Hemos de estar alerta, porque se han de tratar cada vez más datos posicionales asociados a datos sensoriales de muy diferente carácter y se han de tratar con suma rapidez para poder mostrar en nuestros sistemas públicos de geoservicios lo que está pasando en tiempo real, según vayan llegando los datos, lo que me hace pensar en ese otro nuevo movimiento de cálculo que es la Computación en la nube, (cloud computing), cada vez más poderosa y distribuida.

Es un nuevo reto para el cartógrafo y geógrafo ponerse al día en estas tecnologías que van a dar mucho que hablar y supondrán grandes satisfacciones en el servicio público.

No me quiero extender más, pero recordad que somos nosotros los que debemos publicar esos datos en nuestros mapas y servicios web.

PD: ¡Yo ya me he instalado la app!, que la disfrutéis.

Publicado por Pedro Vivas (CNIG).