5 jul. 2018

Consumir y ciudadano



Que el lenguaje que utilizamos moldea y conforma en buena medida nuestra manera de pensar es cosa sabida desde hace tiempo. En este video de Lera Boroditsky (Bielorrusia, 1976), de la Universidad de California en San Diego, titulado «Cómo la lengua conforma nuestra manera de pensar», puede verse una brillante exposición sobre esa idea con algunos ejemplos espectaculares. (Hay que configurar los subtítulos en español).

Una vez que hemos recordado que utilizar una palabra u otra no es algo totalmente inocente, vamos a dar nuestra modesta opinión sobre el uso de dos términos que se han puesto de moda en el mundo de las IDE.


Desde hace algún tiempo, se oye cada vez más hablar de «consumir servicios web». ¿Consumir? Suena raro, ¿verdad? Veamos. El verbo consumir tiene dos connotaciones que en este contexto están fuera de lugar: 
  • Que hay que pagar por lo que se consume.
  • Que se utiliza un bien fungible que merma con el uso. 
Ninguna de las dos cosas es cierta normalmente en las IDE. La mayoría de los servicios web son gratuitos y abiertos, y el servicio no se consume. Se puede consumir, en todo caso, el ancho de banda, pero nunca el servicio web.

Por otro lado, el consumir suele implicar una relación contractual, a menudo verbal, entre el consumidor y el proveedor del bien fungible, que le permite al primero reclamar, tener una garantía, etc. Lo que tampoco es el caso.
          
Por último, ¿vamos a decir a partir de ahora «interfaz del consumidor», «guía de consumidor», «consumibilidad», «atención al consumidor», «requerimientos de consumidor», «casos de consumo» y «conferencia de consumidore en lugar de «interfaz de usuario», «guía de usuario», «usabilidad», «atención al usuario», «requerimientos de usuario», «casos de uso» y «conferencia de usuarios»?

En fin, mejor usar, utilizar o explotar servicios web que consumirlos.

El otro término que cada vez se oye más es «ciudadano», afirmando que en las IDE «damos servicio al ciudadano». Si buscamos ciudadano en el diccionario de la RAE, leemos: «Persona considerada como miembro activo de un Estado, titular de derechos políticos y sometido a sus leyes».

Sn embargo, hay empresas privadas, organismos públicos, universidades, ONG, incluso aplicaciones y robots, que usan nuestros servicios web y son por lo tanto usuarios, aunque no sean ciudadanos.

Y como antes, igual de extraño sería hablar de interfaz del ciudadano, conferencia de ciudadanos, etc.

La transparencia sí puede estar orientada al ciudadano, pero no una IDE, abierta en la red para todo tipo de usuarios. Así que mejor simplemente «usuario», en lugar de «ciudadano».

Salud e interoperabilidad, querido usuario.

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

No hay comentarios: